Un número relevante de militantes del PAN en Atlixco, entre los que hay familias completas, ha aceptado firmar un documento en el cual le exigen a la dirigencia estatal del Partido Acción Nacional que no fomente los cacicazgos en este municipio que es tan emblemático por haber sido el primer lugar en donde los panistas –en 1995– derrotaron un férreo cacicazgo, que era el de Eleazar Camarillo. Con ello, están pidiendo que se frene los abusos del titular de la Secretaría de Desarrollo Social, Salvador Escobedo Zoletto.
El documento –que se hará público este martes– tiene la rúbrica de unos 100 militantes del PAN, lo cual es muy significativo, ya que en Atlixco el número de miembros panistas es de alrededor de 300. Y casi todos los que han suscrito el texto son asiduos participantes de la vida interna de dicho partido.
La demanda central del escrito es exigir que Acción Nacional respete sus estatutos y sus prácticas democráticas, pues piden que el candidato a presidente municipal sea electo por medio de una asamblea y no mediante una encuesta, que se supone ya se levantó y nadie conoce si su resultado es convincente.
Aunque en el texto nunca se menciona directamente el nombre de Salvador Escobedo prácticamente se hace alusión al funcionario y ex edil de Atlixco, quien con el apoyo del gobierno del estado decidió imponer como candidato a presidente municipal al ex delegado del Programa de Oportunidades, José Luis Galeazzi Berra. La forma que ha utilizado para decidir que él debe ser el abanderado es mediante una encuesta que nadie conoce.
Y de la misma manera, aunque no se hace ninguna mención al jefe del Poder Ejecutivo, Rafael Moreno Valle Rosas, se está convocando a una rebelión contra el mandatario, ya que es un secreto a voces que fue en la oficina del gobernador en donde se palomeó el nombre de José Luis Galeazzi Berra, sin tomar en cuenta a la militancia del albiazul.
El conflicto surge –tal como se ha narrado en dos ocasiones en esta columna– porque en los últimos días de enero pasado los líderes de los principales grupos del PAN fueron convocados a un encuentro, en Casa Aguayo, en donde Escobedo y funcionarios de la Secretaría General de Gobierno se sacaron de la manga una encuesta y establecieron que el único aspirante posicionado para ser el candidato es Galeazzi, con lo cual de facto fue descalificado el empresario Jesús Dorado Moctezuma, quien es el segundo contendiente por la nominación.
Panistas y empresarios inconformes con esa determinación, la semana pasada, dieron a conocer el resultado de una encuesta de la empresa Opina que pone Dorado Moctezuma por encima de Galeazzi en los índices de intención del voto y de confiabilidad.
Con ello buscaron refutar a Escobado y la Secretaría General de Gobierno, que no tendría porque estar interviniendo en estos asuntos, del manejo faccioso de una encuesta –que favorece a Galeazzi– de la que no se dio copia a ningún panista de Atlixco.
Ante el choque que significa que existan dos encuestas, una la oficial que defienden Galeazzi y el gobierno del estado, y otra que de manera independiente se mandó a levantar por empresarios, y que tienen resultados que se contraponen, los panistas que firmaron el documento al que se hace mención en esta columna han decidido manifestar lo siguiente:
Su rechazo “ a la manipulación de la información”, es decir las encuestas, y por ende creen que la única manera apropiada y democrática es elegir al candidato en una asamblea, en la que se manifieste la militancia y los aspirantes a la postulación expresen sus proyectos para representar a una comunidad que tiene 130 mil habitantes.
Una primera reacción que ya hubo al enojo que hay entre los panistas por los intentos de imposición de Galeazzi, es que el domingo visitó el municipio el presidente estatal del PAN, Rafael Micalco Méndez, quien conversó –en una comida de un restaurante del Centro Histórico– con los aspirantes a ser candidatos a puestos de elección popular y entre los convocados se incluyó, aparte de José Luis Galeazzi, a Jorge Moya y Jesús Dorado Moctezuma, quienes ya habían sido objeto de exclusión de las reuniones del partido, en donde ya se daba por hecho que el ex delegado de Oportunidades sería el abanderado.
El resultado de esa reunión saben –los panistas de Atlixco– que no es garantía de nada, ya que Micalco se ha destacado por ser un dirigente con poca autoridad en el PAN y que fue colocado en el cargo para hacer cumplir los dictados de Rafael Moreno Valle acerca de quienes deben ser los candidatos a diputados locales y alcaldes en todo el estado.
Por esa razón han decidido difundir el contenido de la carta, en la que piden que el PAN no pierda su tradición democrática de elegir candidatos por medio de la votación de la militancia.
La razón por la que en el texto en cuestión se menciona el tema del cacicazgo –tal como se indica al inicio de esta columna– es porque de antemano se sabe que la intención real de Escobedo es que, busca imponer a Galeazzi, para que él lo controle y en la práctica sea quien tome las decisiones en el ayuntamiento de Atlixco.
Además, porque es un tema que lastima mucho la estima de Salvador Escobedo, ya que él fue quien al ganar la presidencia municipal en 1995 venció el cacicazgo priista de Eleazar Camarillo, quien tenía tres décadas de controlar la vida política del municipio.
Y ahora, Salvador Escobedo está reproduciendo muchas de las prácticas autoritarias que combatió en el pasado.
Comentarios
christian louboutin
jordan shoes
http://buynfljerseysgo.catpaint.net
Suscripción de noticias RSS para comentarios de esta entrada.