No cabe duda que el PRD poblano es una especie de uróboros, la cual es una figura antigua de un animal que engulle su propia cola y simboliza una lucha eterna o un esfuerzo inútil. Tal condición viene a colación porque las dos corrientes internas que se habían mantenido críticas, independientes y contrarias a los esfuerzos de los dirigentes perredistas para aliarse con el PAN, han empezado a negociar tendiente a aceptar esa condición a cambio de un puñado de candidaturas y cargos partidistas.
Se trata de las corrientes encabezadas por Jorge Méndez Spínola, que encabeza IDN, y Roxana Luna Porquillo, quien dirige ADN, quienes ayer por la noche tenían programado un primer encuentro con el presidente estatal del PRD, Eric Cotoñeto Carmona, pero se suspendió de última hora.
El primer acercamiento de Méndez y Luna con el grupo de Nueva Izquierda, encabezada por Eric Cotoñeto, se dio el martes pasado en la sede nacional del PRD, en el marco de una sesión de la Comisión Política Nacional en donde se iba a analizar la pertinencia de que el partido rechace una alianza electoral con el Panal y acepte solamente unirse al PAN para contender en los comicios locales de Puebla.
Ahí de manera informal hubo un primer acercamientos entre ambas partes. Se dice que el bloque de Luna y de Méndez se quejaron de que han sido excluidos de la vida partidista del PRD poblano y que por esa razón no han reconocido la dirigencia de Eric Cotoñeto.
Y el presidente del partido les propuso negociar un acuerdo para sumarlos a los proyectos de formar un bloque electoral con el gobernador Rafael Moreno Valle Rosas.
Las pláticas no han iniciado y todavía se puede romper las negociaciones. Pero dicho comportamiento cuestiona severamente la congruencia de Luna y de Méndez, quienes en los últimos meses eran los más rescatable del PRD al ser los únicos perredistas que ejercían la crítica contra la dirigencia del partido y el jefe del Poder Ejecutivo estatal. Ahora, han mostrado que están dispuestos a claudicar a cambio de un plato de lentejas.
Trascendió que la lista de peticiones de ambos dirigentes podría ser la siguiente:
Están pidiendo que les den tres lugares en la Comisión de Candidaturas del PRD, la cual se formó para calificar a las planillas de aspirantes a alcaldes y regidores que se registraron hace 15 días.
Que se les de tres espacios en el Comité Ejecutivo Estatal del PRD, también conocido como secretariado.
De hecho, uno de esos espacios ya se le cedió a Porquillo en la figura de Antonio Cedeño, quien ya es parte de la dirigencia y es integrante de la corriente ADN.
Que se les de prioridad a las 20 planillas de candidatos que tiene el grupo de Méndez y el grupo de 30 planillas de Porquillo, para que sean analizadas y varios de esas agrupaciones acaben siendo postuladas para contender por los ayuntamientos.
Aunque en realidad lo que ambos dirigentes buscan es lo siguiente:
Que el grupo de Méndez Spínola logre una diputación local plurinominal y una regiduría en el ayuntamiento de Puebla.
Y que la candidatura de San Pedro Cholula sea para alguien de la corriente de Roxana Luna; y su hermano Vladimir, sea el segundo lugar de la planilla de regidores, para asegurar un lugar en el Cabildo cholulteca.
Es decir se está repitiendo el mismo comportamiento de 2010. En ese entonces Méndez se oponía a una alianza del PRD con el PAN, pero acabó aceptado a cambio de que a su hijo David Méndez le dieran una regiduría en el ayuntamiento de Puebla.
Es muy probable que el grupo de Nueva Izquierda acabe cediendo a las peticiones de Luna y Méndez, a cambio de que sus corrientes apoyen la alianza con el PAN, la cual será discutida –el 16 de marzo– por el Consejo Nacional del PRD.
Además, que ambos grupos apoyen la candidatura del ex priista Antonio Gali Fayad, pues Nueva Izquierda ya le ofreció su apoyo al secretario de Infraestructura del gobierno del estado, quien se perfila a contender por la alcaldía poblana.
Es decir, se les dará espacios si no se oponen al proyecto electoral de Rafael Moreno Valle Rosas.
Y apuesto lo que sea, que Méndez y Luna, en caso de que acepten la negociación, una vez que pase el proceso electoral de este año, volverán a su actitud de inconformidad con el partido y el gobierno del estado.
Por eso sostengo, el PRD poblano es un uróboros.