La figura labrada de un hombre olmeca, que a fines de los años 60 fue cercenada para sacarla del país rumbo Francia, fue devuelta a México y estará expuesta un mes en el Museo Nacional de Antropología.

En un comunicado, el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) precisó que el bajorrelieve permaneció a la vista durante más de tres mil años en la pared de una montaña del ejido Xoc, en Ocosingo, Chiapas.

En 1928 fue registrada por el arqueólogo Enrique Juan Palacios, y permaneció en el sitio hasta fines de los años 60, cuando fue cercenada para sacarla de México.

Tras más de 45 años, el bajorrelieve fue devuelto a México, y con su exposición los visitantes podrán reconocer las repercusiones del tráfico ilícito de bienes culturales, destacó el INAH.

Este miércoles, al mostrarla a los medios de comunicación, Antonio Saborit, director del museo, señaló que tal es el motivo por el que la pieza recibe al público con su “cara” menos amable. Detalló que en el vestíbulo del recinto, al levantar la vista, el visitante se enfrenta con el reverso de una obra maestra: una faz mutilada en cuatro partes a punta de cincel y sierra, apuntalada ahora con un arnés metálico.

Por su parte, María del Socorro Villarreal Escárcega, coordinadora nacional de Asuntos Jurídicos del INAH, expresó que la importancia de ese monumento prehispánico radica, entre otros aspectos, en que constituye el primer bien repatriado a México desde Francia, sin mediación judicial.

Explicó que la escultura se volvió famosa en diferentes momentos. El primero en publicar una fotografía de la misma, dijo, fue Wolfgang Cordan, en 1959. Catorce años después, la arqueóloga Susanna Ekholm hizo un primer estudio del Bajorrelieve de Xoc, pero al regresar a la selva lacandona para afinar algunos detalles de su investigación, se percató de que había sido víctima del expolio, probablemente entre 1968 y 1972.

Sostuvo que la pieza se encontró en París, Francia, en 2014, y al parecer estaba en manos de un coleccionista particular, quien la tenía empotrada en un muro. Cuando la persona murió, sus hijos decidieron venderla a una casa de subastas, que se dio cuenta que era una pieza robada y difícilmente la iban a poder vender, por lo que contactó a la Asociación de Amigos de México en Francia.

Las gestiones del INAH y de las autoridades diplomáticas de México, con la colaboración de la Organización Internacional de Policía Criminal (Interpol), permitieron su regreso en diciembre de 2015.

“México, a través del INAH y otros organismos coadyuvantes, continuará impulsando un trabajo coordinado y sistemático para evitar el tráfico ilícito de bienes culturales”, expresó Socorro Villarreal, quien hizo énfasis en el seguimiento que especialistas del INAH dieron al proceso, quienes dictaminaron su origen y supervisaron su embalaje para el retorno a nuestro país.

Rebeca González Lauck, curadora de la Sala Culturas de la Costa del Golfo del MNA, detalló que esta escultura de más de dos metros es una obra maestra del arte olmeca. Presenta una figura humana de pie con un turbante, ataviada con una suntuosa indumentaria, su brazo izquierdo está doblado sobre el pecho sosteniendo un objeto muy elaborado. Su rostro está representado con una placa bucal de la que salen colmillos; la “U” en la ceja, y la “X” en la banda basal del tocado, conocida como cruz de San Andrés, son símbolos olmecas comunes.

La investigadora dio a conocer que fue en Francia donde se llevó a cabo la consolidación y restauración del bajorrelieve, que además de la mutilación de la roca caliza presentaba deterioros significativos en su parte inferior y en una sección del tocado.

Caso Patterson

María del Socorro Villarreal aprovechó la ocasión para aclarar que el gobierno mexicano mantiene un litigio contra el costarricense Leonardo Augustus Patterson, a fin de que sean repatriadas piezas de su colección que tienen un origen ilícito. Aclaró que es infundado decir que el proceso legal fuera entorpecido por un acto negligente, concretamente en el cumplimiento de los requerimientos necesarios para formular su devolución.

“El registro de las piezas se envió de manera oportuna, en idioma alemán. El contencioso se vio entorpecido debido a que la legislación alemana, que deriva de la ratificación del país, en 2007, de la Convención de la UNESCO de 1970 (sobre las medidas que deben adoptarse para prohibir e impedir la importación, la exportación y la transferencia de propiedad ilícitas de bienes culturales), establece que sólo puede ser reclamado y recuperado el patrimonio que haya sido sacado ilegalmente, después de la aprobación de dicha ley, en abril de 2007.

“De tal manera que resulta complicado de nuestra parte acreditar esto, en virtud de que el señor Patterson –efectivamente– sacó la colección del país mucho antes, en distintos momentos. En virtud de esto, México no dejará de realizar acciones legales y diplomáticas para recuperar la colección. Ahora estamos haciendo gestiones en Francia y continuaremos las pertinentes en España, pues cabe recordar que de este país partió la colección hacia Alemania.

“Tenemos diez años dando seguimiento puntual a este asunto, desde el momento que la Interpol nos informó de que la colección se encontraba en Santiago de Compostela”, sostuvo.

Socorro Villarreal remató: “Otro punto importante es que México ya ganó un caso contra Leonardo Patterson, sentando así un precedente judicial en la materia, en Europa. Dado que pudimos probar fehacientemente la sustracción ilegal de un par de piezas olmecas de madera, procedentes del sitio El Manatí, esperamos concretar su repatriación en los primeros meses de 2018. También cabe citar que varias de las más de 690 piezas que componen esta colección, no son prehispánicas, por lo que también en algunos casos hemos establecido denuncias por fraude”.

Read 162 times Last modified on Thursday, 21 December 2017 15:42
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