


Diariamente transitan por la ciudad de Puebla alrededor de 800 migrantes provenientes de Honduras, Guatemala, El Salvador y Belice y de ellos al menos 50 se quedan en promedio dos días, por lo que para subsistir piden monedas en cruceros y semáforos.
Con una presencia que cada día se nota más, los migrantes han optado por viajar en autobuses ante el incremento de la delincuencia de la ruta convencional, es decir, el tren mejor conocido como "La Bestia".
Aunado a ello, Ferrosur ha instalado vallas en los alrededores de las estaciones para impedir el tránsito de quienes viajan sin documentos, por lo que a través de las carreteras y el entrar a las ciudades para buscar algún sustento cambiaron su forma de migrar.
Ante la inseguridad en los trenes que son asaltados por grupos delincuenciales, los migrantes prefieren bajarse de ellos en: Puebla, Tehuacán y Ciudad Serdán, donde se quedan en las esquinas de las calles, señaló Gustavo Zárate Rodríguez, coordinador de la Pastoral de Movilidad Humana en la Arquidiócesis de Puebla.
Así permanecen hasta donde les alcanza el dinero y luego comienzan a pedir monedas para proseguir su viaje.
Lo importante es llegar
Lucio Ríos, de apenas 21 años, pide dinero en la esquina del bulevar 5 de mayo y la 16 de septiembre, a fin de poder completar su viaje rumbo a los Estados Unidos.
Con sólo una gorra y una maleta en la que carga una muda de ropa y lo que queda de sus objetos de aseo personal, pide recursos a los automovilistas, a quienes explica que son para continuar su travesía que empezó en el departamento de Zacapa, en Guatemala.
"Salí de mi país, porque allá hay pocas oportunidades y mis hermanos en Nueva Jersey me invitaron a ir para allá, pero la verdad se me acabó el dinero para el viaje", relata Lucio con cierta desconfianza.
Al igual que él, al menos otros dos migrantes se acercan a los vehículos para pedir a sus tripulantes que los ayuden para conseguir un poco de alimento.
Las zonas donde más presencia de migrantes es evidente son en los alrededores de la Central de Abasto, el estadio Cuauhtémoc, aunque recorren a pie prácticamente todos los principales cruceros de la ciudad de Puebla.